Trabajar y vivir en altamar

El tigre y su amigo oso  en altamar.
El tigre y su amigo oso en altamar.

Han transcurrido dos años desde que empecé a “gitanear”.  Aún me parece increíble haber dejado mi trabajo como social media y periodista en Lima para literalmente coger mi maleta y emprender un largo e imprevisible viaje.

Ahora, en medio de una breve parada en Lima, puedo leer con admiración que hay muchos otros jóvenes como yo navegando o viajando ligeros de equipaje. Caminantes que egresaron, pero optaron por recorrer el mundo.

Tres mosqueteras

Algún viernes a fines del 2010 me reuní con dos grandes amigas: Rebeca y Mili. ­Como muchas otras noches no sabíamos exactamente qué festejábamos, pero ahí estábamos. Alzando los vasos de chilcano  en el Queirolo de Quilca mientras conversábamos sobre nuestros planes.

Mili, en realidad ya se despedía de nosotras. Ella partía a República Dominicana para trabajar como fotógrafa en una agencia.

Entre copas, confesábamos sueños… Rebeca pronto viajaría a México y yo había aprobado el examen para unirme a un crucero en el Caribe.

Aunque yo no viajé en aquella época, mis amigas sí. Ambas residen fuera y han formado hogares felices. Las admiro mucho porque no es fácil migrar y construir una vida personal y una carrera desde cero. Hay que tener huevos y ser perseverantes.

Algunos amigos y contactos me han preguntado sobre las agencias o compañías que contratan personal para trabajar a bordo. Hice un breve listado para quienes se sientan con esa necesidad de viajar y explorar el mundo viviendo en un barco puedan postular vía online o mediante una entrevista presencial.

Sepan que para cualquier tipo de postulación es indispensable que tengan un nivel  de inglés intermedio o avanzado, ya que las entrevistas con los empleadores suelen ser vía skype en este idioma.

Si deseas postular a través de una agencia (ellos te guían durante todo el proceso de admisión, además de ayudarte con los exámenes y brindarte la información necesaria  para realizar los exámenes médicos) puedes contactar:

Bonavista Cruceros: (http://www.crucerosbonavista.com/)

CRC Perú: (http://www.crc-peru.com/)

He tenido buenas experiencias con ambas agencias y hasta donde sé también ofrecen capacitaciones para aquellos que no tengan una preparación profesional (como bartenders o cocineros).
De antemano deben tener en cuenta que postular a través de ellas puede involucrar un gasto como pagar alguna charla o algún servicio extra como entrenamientos o capacitaciones adicionales.

En el caso de los exámenes médicos, estos se realizan normalmente con un laboratorio especializado, autorizado por las compañías de cruceros en el extranjero. Estos exámenes suelen costar un aproximado de 150 US$ dólares y su vigencia es de dos años.

Si desean postular por su cuenta, sin ningún intermediario (esto es aconejable para quienes tienen un nivel de inglés avanzad y pueden presentar su currículum y pasar la entrevista en inglés sin ningún problema y sin necesidad de orientación previa) pueden revisar los puestos vacantes en las siguientes compañías de cruceros:

Si estás interesado en ser bartender, cocinero, personal de mantenimiento, profesor(a) o dealer de casino:

Royal Caribbean: http://www.royalcaribbean-espanol.com/ourCompany/career.do
Celebrity Cruises: http://celebritycareersatsea.com/
Pincess Cruises: http://www.princess.com/employment/index.jsp
Costa Cruises: http://www.career.costacrociere.it/en/

En el caso de Disney Cruises, el representante en Perú es CRC Cruceros.

Si eres fotógrafo o videógrafo puedes hacerlo a través del Grupo Image: http://www.image.com/

Si eres profesor de educación física y tu interés es ser fitness, masajista, pedicurista, manicurista o estilista puedes hacerlo a través de Canyon Ranch: http://www.canyonranch.com/employment/spa-staff-positions/

La vida en altamar no es de lujo para un tripulante, pero la experiencia de conocer lugares y gente de todo el mundo vale mucho. Lo importante es el momento decisivo para decir sí quiero hacer esto y hacerlo.

Espero este post les sea de ayuda. Ya decía Machado Caminante no hay camino, se hace camino al andar .

Vacaciones en Serbia (Parte 2)

Los primeros días en Serbia pasaron súper rápido. Ni siquiera me dio tiempo de desempacar. Había que conocer a la familia y a los amigos.

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Árboles de Pozarevac.

Mi primera impresión de Serbia fue que se vive en una especie de otoño eterno. En febrero era pleno invierno, pero el sol salía y los árboles estaban desnudos, todas las hojas secas sobre el suelo formaban infinitas alfombras de nostalgia. Seguir leyendo “Vacaciones en Serbia (Parte 2)”

Vida de fotógrafo a bordo (II) El fotógrafo viajero

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Vista del cielo de Sao Paulo.


Estoy finalizando el contrato, y me doy cuenta que en el diario no he publicado nada relacionado a los itinerarios de viaje de un fotógrafo de cruceros.

Viajar es una de las pocas ventajas que ofrece este empleo, es una manera de explorar brevemente algunos lugares. Digo brevemente porque como tripulante es difícil conocer el corazón de una ciudad por lo corto del tiempo libre.

Hasta ahora, he recorrido unas 16 ciudades, quizás algunas más que de momento estoy olvidando. Donde ven los puntos rojos son las ciudades e islas que conocí desde que renuncié a mi trabajo como comunity manager y empecé a “gitanear” cámara y maleta en mano.

Perú –> Brasil

Mi primera salida de Perú fue en 2013, a mediados de mayo. El ticket  “Lima- Fortaleza” me llevó al nordeste de Brasil. Por motivos de trabajo, fui enviada dos meses después a Recife.

Las vacaciones llegaron y partí a Natal, en el estado de Río Grande del Norte, a inicios de setiembre del 2013.

Después de una larga estancia de 6 meses en el nordeste, llegué por invitación de unos amigos al centro, Brasilia, la capital futurista de Sudamérica.

Moderna y ordenada, Brasilia es una ciudad a la que recuerdo con mucha cariño, pues viví tres meses junto a mi familia brasileña.

Finalmente, en febrero del 2014 retorné a Lima para una “breve” escala antes de partir a Estados Unidos. Resalto la palabra breve, pues esta parada no debía tomar más de 4  semanas antes de volar a Miami para unirme al crucero.


Perú –> Estados Unidos – Canadá – Caribe

No fue hasta quincena de mayo que logré llegar a Miami, conociendo amigos de Jamaica, China y Sudáfrica e improvisando el inglés aprendido en el colegio.

Image, la actual compañía para la que trabajo, me envió al Celebrity Summit el 17 de mayo, hace 8 meses. Desde ese día mi itinerario, es el itinerario del navío.

De mayo a la primera semana de setiembre estuvimos entre Nueva Jersey y las Islas Bermudas.

De setiembre a noviembre, cruceros de 14 días a los puertos de Bar Harbor, Sydney,  Charlotte Town (Prince Edward Islands), Halifax, Quebec, Saguenay y Portland.

Desde quincena de noviembre hasta ahora estamos entre San Juan (Puerto Rico) y las islas  caribeñas de San John, San Croix, Dominica, San Kitts y San Marteen.

Mis puertos favoritos han sido los canadienses: Free Wifi en la mayoría de los puertos, gente  simpática, frío rico, las montañas, los amaneceres, la arquitectura de las ciudades, las calles de Quebec y Halifax.

En cuanto al Caribe yo me quedo con Puerto Rico. Con más destinos para visitar y conocer, barrios como el viejo San Juan y una variada gastronomía. El parecido del viejo San Juan con algunos distritos de Lima como el Callao y Barranco es interesante.

Como mencioné anteriormente, el tiempo libre de un fotógrafo a bordo es muy limitado, así que todo dependerá del horario de trabajo, los ajustes de seguridad de cada puerto y del propio barco para poder salir y conocer.

De Los Andes a Los Balcanes
A pocos días de acabar el contrato, pienso que nunca pensé llegar hasta estos lares. Quizás porque mi mayor sueño siempre fue ir a Europa y conocer París o Barcelona, pero los caminos de la vida son bastante impredecibles…

Después de todo, llegaré al viejo continente en unos días. Y no será París ni Barcelona.

Como ustedes saben vivo enamorada del cine, especialmente del cine europeo y de extremo oriente. Algún día un amigo me llevó al pasaje 18 de Polvos Azules en el Centro de Lima y me  introdujo al mundo de Emir Kusturica.

Recuerdo con cariño muchas tardes y noches escuchando las bandas sonoras de “Underground”, “La vida es un milagro”, “Gato negro, Gato blanco”… descargando toda la música posible de Goran Bregovic e intentando pronunciar inútilmente las letras de algunas canciones.

De aquel entonces, han pasado unos 10 años cuando me empecé a interesar por la cultura balcánica y en especial por la historia de la ex-Yugoslavia.

Bien dicen que todos los caminos conducen a Roma, y todo ese afecto por los balcanes tiene ahora un sentido muy personal, un vínculo fuerte que me motivó a elegir Serbia como mi primer destino en Europa.

Serán 19 horas de vuelo con escalas en Amsterdam y París hasta llegar a Belgrado. Aún en el barco, Marko (mi novio) y yo ya estamos contando los días.

Moro no Brasil

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Llevo seis meses de aventura y cada día es más emocionante que el anterior.  A mi regreso de Goiás, se me ocurrió escribir sobre la aventura de viajar y fotografiar. Algunos amigos ya me preguntaron sobre cómo hago para continuar el viaje sin tener muchos ahorros o recibir salario fijo.

‘FLASHBACK’
En post anteriores (Leer: “Tres meses después”) conté que llegué a Brasil como fotógrafa. Tenía una maleta llena de sueños, mi equipo Canon y unos 400 dólares.

En enero de 2013 fui convocada por una empresa llamada Photoventura para integrar su equipo en Costa Rica.  Mi viaje fue programado para el día 22 de febrero a las 11 horas.

El día 21 de febrero y com la maleta lista, mis futuros jefes cancelaron el viaje por un visado que yo precisaba para viajar a Costa Rica. Me indicaron que debía tramitar la visa americana lo antes posible.

Mi cita en la embajada americana no tuvo éxito. Había tirado 162 dólares al tacho.

Sin trabajo y sin visa, decidí volver a casa. Estaba triste, pero tenía que hacer algo. Al día siguiente fui citada por la Revista Velaverde para ser la nueva gestora de contenidos digitales.

Aunque estaba contenta, la idea de migrar no salía de mi cabeza. Entonces apareció una convocatoria para fotógrafos vía Facebook de una empresa desconocida con sede en Portugal.

Conseguí ser aceptada por los directores de Pictures in Motion  y a fines de mayo renuncié a mi cargo en la revista para viajar a Fortaleza, ciudad ubicada en el estado de Ceará, al nordeste de Brasil.

PRIMERA ETAPA

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Aquí mientras estaba fotografiando en la Playa de Cumbuco (Ceará). Junio 2013.

Durante los dos primeros meses viví con dos colegas de Sao Paulo y mi trabajo era fotografiar a las familias que se hospedaban en el hotel. Ello me distanciaba un poco de la realidad cultural que me apetecía conocer, pero me ayudaba a ganar experiencia y contactos.

El sueldo como fotógrafa en este tipo de agencias depende de la cantidad de fotos vendidas y la cantidad de fotos vendidas depende de la cantidad de fotos capturadas y este número depende de una variable importante: CARISMA.

Quien tiene carisma logra ganarse a los clientes. Cuando lograba arrancarle una sonrisa a la gente, el trabajo se me hacía más leve y las horas pasaban má rápido.

El horario es matador. El fotógrafo de resorts tiene un horario que oscila entre las 9:00 a.m. hasta las 17:00 horas. (horario solar). Se descansa un día por semana y el sueldo no es fijo (en algunas empresas sí otorgan fijo) depende del volumen de las imágenes que logren ser vendidas. Normalmente el fotógrafo obtiene solo el 15% del total de sus ventas (esto en promedio. Hay empresas que solo pagan el 10%, otras que otorgan 20%).

Digamos que en un buen día, um fotógrafo logra hacer muchas fotos y en su carpeta al final del día quedan unas 250 fotos editadas (Yo solía tener um margen de 150 por la manana y otras 50 a 100 por la tarde).

En mi primer hotel, cada fotografía era vendida a 20 reales. Es decir unos 9 dólares.  En el segundo, el precio bajaba a 15 por cada.

MAL TIEMPO

La temporada de agosto y setiembre fue durísima. Había sido trasladada a Pernambuco y durante la primera semana mi equipo se mojó en la piscina, mi lap top sufrió un accidente, la batería de mi 60d se malogró y entre ontras cosas, estaba al borde de la locura.

Para setiembre mudé de empresa y conseguí un puesto como fotógrafa en Nossa Fotografía en el Hotel Marupiara. Mi jefe y amigo, Fede me prestó su Nikon D90 para poder continuar.

Adaptarme a Nikon fue cuestión de días. Empecé a trabajar con una lente 35 mm. que me permitía obtener mejores resultados en los retratos de las sesiones. Sobre todo para el atardecer, que en Porto de Galinhas ocurre entre las 3:30 y las 4:00 p.m.

Los ahorros terminaron por esfumarse y logré hacerme de un alquiler durante los meses de octubre y noviembre.

El porcentaje de las ventas esta vez era de 25%, sin embargo, el precio de mis fotografías bordeaban los 8 reales (poco menos de 4 dólares cada) en promedio.

Para quienes quieran saber el estimado de un alquiler de um departamento o casa em Porto de Galinhas, los precios en temporada alta van desde los 1000 reales (480 dólares) hasta los 3000 (o más).

MARACAÍPE
Me uní con un colega para compartir gastos. Douglas y yo lquilamos un pequeño departamento en Maracaípe, una playa cercana, por 600 reales (280 dólares). Era un espacio sencillo con dos cuartos y amoblado con cocina, refrigeradora y ventiladores.

La vida en Porto de Galinhas es muy cara. Tuvimos días en los que optabamos por reservar nuestros últimos reales para las emergencias y cenabamos sopas instantáneas o cualquier cosa que engañara el estómago.

A cambio tuvimos días llenos de sol y playa, noches de luna llena cantando sambas desconocidas o inventadas por nuestro amigo francés Gabriel. Solo un pandero y una botella de cachaça comenzaban la fiesta en casa.

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Denys y Douglas
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Toda la galera en casa!

GOLPES DE SUERTE

En medio del mal tiempo y las arduas jornadas, tuve la suerte de conocer a un fotógrafo com más anos de experiencia, un freelance de São Paulo que viaja por el mundo dedicado a la fotografía de resorts.

J y yo salimos durante algunas noches.  El día que nos despedimos, me dijo que yo precisaba aventurarme en la gran ciudad. Que debía dejar Porto e ir en busca del mundo.

J y yo!
J y yo!

Un día de tantos a fines de octubre. Uno cualquiera, abri mi bandeja de mensajes. Una de las familias que había fotografíado en el Hotel Marupiara estaba encantada com las fotografías que habíamos hecho. Como ellos sabían de mi ilusión por viajar, me propusieron acabar el book de la familia en Brasilia.

Entonces, acepté. La primera semana de diciembre dejé el calor de Maracaípe y las playas de Porto para llegar al espesor verde de Brasilia.

REFLEXIONES

Días antes de dejar Pernambuco, pude ver nuevamente el documental de Mika KaurismakiMoro no Brasil”. Reconocí Caruarú y Pernambuco. Aquella safona nordestina que suena dando vida al forró. Reconocí el Carnaval de Olinda. Las calles en las que bebí Axé, sudé y besé hasta el infinito.

Ahora, acabo de llegar de Goiás He empezado a deshacer la maleta.

Cuando estaba camino a Brasilia, miraba por la ventana del auto y me preguntaba cuál sería mi próximo destino.

Disparaba a los árboles, adivinando a dónde me puede llevar toda esta exploración… Porque es mi cámara la que me lleva a todos lados. Es ella mi pasaporte, mi visa y mi nave.

BONUS TRACK: Moro no Brasil -Farofa Carioca:

In a road movie (Episodio 3: La despedida)

Vida gitana, aquí estamos empacando de nuevo. Acabamos de despertar.

Son casi las 5 de la manana y logramos dormir sin esfuerzo, de puro cansancio y placer de estar juntos.

Estoy nerviosa, no sé lo que me espera en la capital. Intento imaginarme  Brasilia como la ciudad de Los Supersónicos, bromeo conmigo misma, tengo miedo.

El sol resplandece sobre nosotros. Me despido de Douglas y Denys, mis compañeros de piso, mis amigos y mis hermanos. Los abrazo y espero tener la suerte de encontrarlos pronto.

Mientras te peinas, decido tomarme una foto con Machu Picchu. Lo abrazo, le digo que lo quiero. Estamos listos.

Junto a Machu Picchu

Abordamos el taxi hasta la primera parada del bus. Miro el cielo, te miro, nos besamos. Cierro los ojos y veo ese color rojizo de la luz a través de los párpados y las sombras de los coqueros se disuelven, el olor del mar, tu perfume, la arena…

Estamos de la mano dentro del bus. En silencio, cerramos los ojos para intentar dormir. Pero intentar dormir es igual a abrir la puerta por donde entran los recuerdos.

Se apagan las luces y comienza la proyección del filme. Nos veo riendo en la orilla de la playa. Vamos caminando hasta el puntal de Maracaípe con una botella de vino en las manos.

Conversamos, reímos, el mar corre hacia nosotros… el cielo iluminado por miles de estrellas, el puntal hermoso y desierto. Solo las sombras del follaje se dibujan por encima de las  dunas y el mar.

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Puntal de Maracaípe

Río y mar se encuentran, desnudos observan las estrellas fugaces, hacen el amor, piden deseos.

Aunque en ninguna película perfecta podría faltar un testigo: un pescador solitario estaba cerca alumbrando su camino con una literna. Interrumpidos, mar y río maldicen al hombre que, asustado, acelera el paso en dirección contraria. Se aleja hasta perderse del otro lado de la orilla.

Nadamos. Pedimos más deseos, formamos constelaciones.

La voz del cobrador del bus nos despierta. Estamos llegando y es hora de despedirse. Quise darte algo y se me ocurrió dibujarte un boleto de avión. Miras el destino y la fecha. Sonreímos. Nos besamos. Te pierdo camino al aeropuerto. Esta vez debo continuar mi viaje.