Fotógrafo(a) de cruceros: Black Label (HAL)

¡Hola! Sé que ha sido una larga pausa, pero aquí vuelvo para contarles cómo me fue en el segundo contrato a bordo de Holland América Line.

En mi último post escrito en inglés comentaba que esta última etapa a bordo trabajaría como fotógrafa Black Label (estudio de blanco y negro). Esta posición existe en muchos barcos y es más ventajosa que la fotografía normal en relación a cantidad de trabajo y salario.

Sigue leyendo “Fotógrafo(a) de cruceros: Black Label (HAL)”

Tips para antes de embarcar (Solo para tripulantes)

Antes de iniciar tu aventura a bordo, debes asegurarte de que cuentas con lo necesario para iniciar tu contrato. Visas, carta de empleo, uniformes, equipos y algo de dinero para las primeras semanas será de gran ayuda para un buen comienzo en altamar.

Una vez aceptado para trabajar en un crucero, la etapa más densa es la de los trámites. Antes de solicitar cualquier visado, necesitarás:

passport
Pasaporte peruano. (Foto: Sara Apaza)
  • Pasaporte vigente (si es nuevo o actualizado mejor. Si ya contabas con uno, fíjate que tenga unos 12 meses de vigencia, un poco más de lo que durará tu contrato.)
  • Carta de empleo (LOE) en la que la compañía indica la fecha de tu embarque y la extensión aproximada de tu contrato.
  • Fotos pasaporte. (Si aplicas a la visa americana, necesitarás una foto con las dimensiones requeridas por la embajada. Si  precisas de algún otro visado, revisa las medidas en las web gubernamentales).
  • Dinero. En el caso de algunas compañías el ticket aéreo corre por cuenta de ellos, así como la tasa del visado. Normalmente, te devuelven el dinero con la primera paga, pero hasta que ese momento llegue, tendrás que poner de tu bolsillo. Digamos que invertirás unos 160 dólares en la visa americana, 150 en los exámenes médicos y otros 50 en algunos otros documentos. Como fotógrafa, la empresa me pidió ropa y calzado complementaria al uniforme que ellos me iban a dar. En aquello gasté unos 100 dólares. Haciendo cuentas, sería ideal que cada iniciante cuente con al menos 600 dólares para alistar su viaje.

Teniendo en cuenta los pasos previos, antes de ir al barco asegúrense de contar con:

  1. Documentación. Dependiendo del itinerario del barco y de tu país de origen, necesitarás con los permisos de ingreso a los países parte de la ruta. La mayoría de los tripulantes cuenta con la visa americana C1-D. Esta visa es especial para quienes transitan por Estados Unidos durante un período menor a 30 días. El costo de la visa varía en cada país. En Perú cuesta 160 dólares americanos y de ser aprobada también debes pagar el envío de tu pasaporte a la agencia más cercana de Western Union.Recuerda siempre verificar si el país en el que embarcas solicita la visa, no confíes al 100% en la empresa que te emplea, pues se han presentado situaciones en las que el contratado viaja y se queda a mitad de camino.
  2. Exámenes médicos. La compañía que te contrata es normalmente la que te indica dónde realizar tu chequeo médico. Estos análisis incluyen exámenes de orina, sangre y hasta rayos X. El precio aproximado de estos documentos es de 150 dólares (en Lima). Recuerdo que algunos barcos te piden vacunas contra el sarampión, fiebre amarilla y TBC.
  3. Equipos (atención fotógrafos): Si te unes por primera vez al barco, deberás saber que la cámara que necesitas a bordo tiene que ser compatible con el sistema de  reconocimiento facial, es decir necesitas una Nikon D90 o una D300.
    0982500_Nikon-D90-18-55-VR
    Nikon D90.

    Así de simple, no te rajes consiguiéndote la mejor, ni la más moderna, si ya tienes una contigo y no es Nikon, pues, vas a  tener que conseguirla ya sea por tu cuenta o por medio de la compañía. Eso queda a tu conveniencia. Una nikon D90 a través de la compañía te costará unos 700 dólares (descontados de tus primeros sueldos como fotógrafo junior. Eso duele).

    Si logras una por tu cuenta, probablemente  te saldrá más barato. No necesitas una nueva, puedes conseguir una de segunda, recuerda que trabajarás con esta cámara a bordo y la usarás a diario, hasta el cansancio. También puedes hacerte de una lente zoom, 18-55, algo versátil para comenzar y un flash externo es muy buena opción.

  4. Uniformes. Este paso depende de tu puesto en el barco y de lo que la compañía te ha solicitado. Algunos reciben  los uniformes en el barco, a otros, como a los fotógrafos nos piden: pantalones de vestir negro, blusas blancas de mangas largas, medias negras, zapatos sin taco negros, zapatillas blancas y medias blancas.
  5. packPersonalmente les digo que necesitarán más de un buen par de zapatos negros. Al menos dos pares, uno para los días más casuales y otros para las noches formales. Inviertan en zapatos cómodos de cuero, eviten los sintéticos porque les costará adaptarse a la cantidad de horas que hay que estar de pie.

    Sobre los pantalones negros, compren más de 2. El uso a diario los maltrata bastante. La lavandería del barco no es como el lavado en casa. De igual forma con las blusas o camisas blancas, consigan unas 4 para iniciar el contrato.

    No se compliquen al empacar. Lo más importante es las prendas para el trabajo y alguna tenida casual. Desde mi experiencia les sugiero no empacar shampoo, jabones y cremas. Lo que pueden tener en el equipaje de mano es un pequeño estuche con pasta dental, desodorante y un mini shampoo.

Les recomiendo empacar lo siguiente:

packin

1. Documentos. (Pasaporte, visas, LOE y exámenes médicos. Esto siempre en algún bolso de mano o en la mochila.)
2. Uniformes.
3. Equipos. (Cámaras y/o computadora)
4. Un abrigo o una casaca con capucha. (Algo para la lluvia).
5. Camisetas de algodón. (Casuales para salir a pasear o andar en tu tiempo libre).
6. Un pantalón jean y un pantalón corto (shorts).
7. Un vestido o traje. (En el barco suelen haber cenas o fiestas para tripulantes. Una tenida elegante siempre va bien.)
8. Un par de zapatos de vestir y un par de zapatillas (extra no para trabajar).
10. Un saco negro.
11. Un set básico de maquillaje y accesorios para el cabello.
12. Libros.

A los tripulantes deportistas les recomiendo llevar un buzo y un par de camisetas extra. Todo lo demás que les haga falta pueden conseguirlo en el barco o durante sus visitas a los puertos de destino.

El dinero que les quede restante después de preparar todo, guárdenlo por si tienen alguna emergencia en el aeropuerto o por si simplemente se les antoja comer algo. También necesitarán efectivo en el barco para poder usar la conexión a internet o comprar tickets para llamar a casa.

Si te unes por primera vez al barco como fotógrafo, recuerda que tu primer salario será depositado a tu cuenta después de tu primer mes. Esto quiere decir que tus ahorros deberán sostenerte 30 días a bordo. Como ya saben, en el navío los tripulantes no pagan por la comida, sin embargo, puede que en una noche de fiesta se te antoje alguna copa o algún bocadillo. Esas cosas extras saldrán de tu cuenta.

Escribí este  post lo más detallado que pude para que puedan tener una idea más clara antes de viajar. Disfruten de su experiencia y, ¡a volar!

 

 

 

El contrato de los objetivos

Comencé mi segundo contrato el 21 de abril de este año. A diferencia de la primera, en esta segunda etapa me siento más comprometida, todo es más concreto. Será que ya tocaba aterrizar…

Estoy en Celebrity Solstice, un barco gigante que cada semana transporta unas 3000 personas desde Seatle hasta Alaska.

Mi novio y yo nos reecontramos en Hawaii y tuvimos la suerte de conseguir nuestras cabinas una al lado de la otra. En este barco las cabinas son súper pequeñas y personales. En cada cuarto solo cabe una persona. La cama es plegable y está unida a la pared. No hay espacio para mucho, la verdad, pero igual hemos tratado de hacerla lo más acogedora posible.

20140816-DSC_6249
Mi cabina ❤


20140816-DSC_6254

Tengo que contarles que los primeros meses aquí me resultaron difíciles porque continuaba en la posición de “Photo 2”, además llevaba un entrenamiento para poder ser promovida. Me costaba mucho enfocarme en mis metas, sentía que quería volver a casa, pero cada vez que me daba el “bajón”, Marko estaba apoyándome. De aquellos días algo tristes, he guardado este corazón que Marko hizo con todos los motivos que nos hacen feliz.

Motivos.
Motivos.

La fotógrafa del blanco y negro

La posición de PSP, es la de manager de un estudio privado, encargado de hacer fotografía contemporánea en blanco y negro. El estilo de “the Studio” es fine art.

Izq.Esta foto es de abril cuando apenas había llegado al barco. Der. Actual foto de perfil como PSP.
Izq.Esta foto es de abril cuando apenas había llegado al barco. Der. Actual foto de perfil como PSP.

Como manager de este espacio privado, eres tú el único responsable de las ventas, asimismo de conseguir la cifra estimada para cada semana (alrededor de unos 6000 dólares). Por supuesto, que los miles que haces no son tuyos, son de la empresa y la comisión que percibes es una mínima parte de lo que logras vender cada crucero. Pero para ser sincera, ser dueña de tu propio estudio te da mucha experiencia sobre el negocio, desde la pre- producción hasta la entrega de los revelados.

Mi ascenso fue más rápido de lo que esperaba. Fui promovida como PSP a fines de junio y luego de semanas de arduo trabajo, era una recompensa saber que ahora tendría más tiempo libre y un ligero incremento en mi salario.

20140816-DSC_6259
Mi pequeño escritorio.

Creo que la razón por la que todo es más tangible en este contrato, es la necesidad de hacer el dinero necesario para empezar nuestra vida juntos. Marko y yo soñamos con tener un hogar, un pequeño espacio sin nada de lujos que nos permita crear y seguir fotografiando.

Hay de por medio muchos trámites, visas, tickets aéreos e incluso nuestra boda a fines de año. Pensar en todo ello me llena de ilusión, pero al mismo tiempo me estresa.

Quiero finalizar el post agradeciendo a los foto-lectores del blog que me han escrito para preguntarme más sobre el trabajo con Image o sobre la vida en el crucero. Es una buena señal saber que el blog les es útil y que algunos de ustedes ya emprendieron nuevos rumbos, caminando por el mundo ligeros de equipaje. ❤

Vida de fotógrafo a bordo III (Despedida)

02072014-DSC_4893

En mi última semana en el barco realicé un balance de lo que significó para mí el primer contrato. Como soy nueva en la compañía mi estancia fue de 8 meses y tres semanas en total, incluyendo mi primera semana de entrenamiento.

Finalizar el contrato no fue fácil. Mucha gente desiste en los primeros meses. El ritmo intenso de trabajo y el cansancio físico se hacen sentir día a día.

No voy a decir que nunca me sentí tentada a tirar la toalla. La verdad que la perseverancia llegó con el tiempo y también gracias al apoyo de mi pareja, mi familia y los buenos amigos que de cerca y de lejos te alientan.

A continuación encontrarán algunos de los beneficios que me dejó esta primera etapa como fotógrafa a bordo:

Desarrollo profesional

Muchos de los fotógrafos que llegan al barco son aprendices. Gente con poca experiencia fotografiando bodas o eventos en sus países de origen.

En mi caso no tenía mucha idea de cómo hacer el montaje de un estudio. En mi cabeza siempre tenía el triángulo básico de iluminación que me enseñaron en la universidad, pero ni idea hacerca de los powerpacks o la posición de los cables o cómo montar los fondos de manera segura.

Al finalizar el contrato, luego de 34 semanas, el fotógrafo aprende todo (lo técnico­) por la rutina. Respecto a la parte creativa,  no hay espacio para mucho. Sin embargo, queda en cada fotógrafo intentar ver más allá de las cuatro poses básicas.

Soy una fan de  Pinterest y de Tumblr y siempre echo un ojo a lo que otros fotógrafos están haciendo. Intento no repetir mucho las poses, salir un poco del cuadro, rotar el ángulo…

Hay dos razones para restringir un poco la creatividad (en este tipo de fotografía): los clientes y las ventas. Hay mucha gente que te pedirá cosas o poses nuevas, fuera de lo tradicional, pero finalmente al momento de la venta elegirán la típica pose de la foto de graduación. Muy poca gente apreciará la creatividad del fotografó abiertamente.

Como tienes que ir a lo seguro,  las poses básicas, aunque sean aburridas, son las que más venden. El fotógrafo no vive del arte, sino de los números.  Seamos sinceros, necesitamos el dinero para lo que sea. Así te aburras con las poses básicas, tienes la opción de hacerlas correctamente, intentando que la gente luzca bien en ellas.

Aunque parezca tonto, hay muchos fotógrafos que no consiguen las poses básicas, que no ven detalles de corbatas, sacos mal abrochados o el reflejo en los anteojos. Finalmente esos detalles también cuentan al momento de la venta.

Bolsillito manda

 Un punto que aprecio respecto a lo profesional es el valor económico del trabajo. Nunca me importó mucho el dinero. Quienes me conocen saben lo despreocupada que he sido respecto a la plata y los honorarios porque siempre prioricé el amor por mi trabajo.

Pero llega una etapa de madurez en la que no puedes vivir del amor y en la que tienes metas que cumplir para las que necesitas dinero.

Me vi en apuros al culminar el quinto mes y ver que mi paga era muy baja en comparación con la de otros. Todos tenían comisiones altas, vendían cámaras, cuadros, álbums y yo nada de nada. Me preocupaba mucho ser muy insistente con la gente, no sabía como abordarlos y decirles “take it and go”, como mi mánager de la India.

Yo pensaba que al tercer o cuarto mes renunciaría y me iría a Lima sin pena ni gloria, pero me enamoré y decidí quedarme. Al tomar esa decisión me tuve que poner las pilas y hacer de mi estancia algo productivo.

Al convertirme en Photo 2, empecé a tomar una actitud diferente respecto a las ventas.

Para vender tienes que tener confianza en ti mismo y ser bastante caradura. Que no te importe mucho la cara de la gente cuando le digas el precio.

Yo solía pensar que las personas regateaban los precios porque no podían pagar más, pero muchas veces frente al mostrador clientes VIP cargando carteras de diseñador venían a regatear el precio de las fotos. En general, creo que las personas desconocen el valor de la fotografía.

El trabajo detrás de una foto es extenuante. Cada fotógrafo carga unos 12 a 20 kilos por día entre luces y backdrops entre varios pisos, sudando y vistiendo trajes formales…  Bajar el precio, no hay forma.

Economía

Ya que hablamos de  dinero, me alegra haber mejorado mi performance en las ventas porque ello me ayudó mucho a mejorar mi salario. Aunque no sea mucho lo que gano semanalmente, me alegra ver que mis estadísticas en venta llegan a un 67% (el promedio de cada fotógrafo es entre el 40 y 60 por ciento).

Durante los primeros cinco meses fui  Photo 1 y mi paga la dediqué íntegramente a pagar el uniforme y la D90 que ahora es mía.

Un Photo 2 puede ahorrar entre 2500 a 3000 dólares o un poco más, dependiendo de la ruta del crucero y la temporada.

Intercambio cultural

Esta quizás es la mejor (y también puede ser la peor) experiencia a bordo. La desmitificación de los ideales sobre los países del mundo, sobre cómo son los latinos, chinos, indios, ingleses…

¿Hay estereotipos? Sí, los hay. Es inevitable que entre latinos tengamos ciertos patrones comunes. De igual forma los asiáticos y los europeos.

El tema es que cuando reconoce estos factores asocia a las personas a ciertas características, sin embargo las personas son únicas y hay valiosas excepciones que te hacen cambiar de opinión.

La vida aquí me ha dado muy buenos amigos de Jamaica, Filipinas, Honduras, México, India, Bosnia… Y un maravilloso mejor amigo que hoy es mi compañero de aventuras Marko, de Serbia.

Todos estamos bajo el mismo techo 24/7. Imagina que de cada país envián una pequeña porción a convivir en un solo lugar. Ese lugar es el barco. Comemos, bebemos y bailamos juntos. Hablando la misma lengua con diferentes acentos y errores, pero la comprensión y sintonía se logra cuando finalmente las personas encuentran sus puntos comunes.

Crecimiento personal

La perseverancia es una cualidad que hay que tener para poder avanzar sin pensar en factores como la rutina y el cansancio. Intentar, intentar e intentar.

No fue hasta mi quinto mes que realicé una serie de exámenes para llegar a ser Photo 2. Esto quiere decir, más responsabilidad, más exigencia profesional y un ligero aumento en la paga.

Aunque esto sea la fotografía más comercial del mundo, al punto que muchos digan que no es fotografía, el reto es intentar aprender de esto. Veo a muchos fotógrafos 2 y 3 que no les apetece aprender sobre cómo usar el flash (bouncing) o mejorar las poses en los retratos. Personalmente, siempre odié posar a la gente para una fotografía, pero este es un negocio en el que no hay tiempo para ser espontáneos. La creatividad  está restringida a fotografía en unos 60 o 90 segundos a la gente y sacarle la mejor sonrisa.

Como no todos los huéspedes del barco están dispuestos a tomarse fotos, te toca hacer “smudge” o como en Perú diríamos “jalar”. Sonreir, saludar y decirles a todos que es hora de retratarse todo el tiempo es tedioso. Te toca recibir muchos “NO”, a veces ni el saludo responden o simplemente una negativa enorme con las palmas de la mano como si los hubieses ofendido. Sea de forma educada o grosera, los “NO” vendrán una y otra vez, entonces es cuando tu personalidad se fortalece y ya no te importa que la gente te rechace.

La perseverancia y la tolerancia (que yo siempre he tenido muy poco de las dos) son valiosas. Una vez que uno se acostumbra es como no darse por vencido ante los NO que vienen cada día y de todas partes.

Mi novio y yo, para continuar juntos tuvimos que hacer una serie de requerimientos a nuestra compañía. Lo primero es que cuando te enamoras en el barco, todos los contratos tienen diferentes fechas, eso quiere decir que uno de los dos se va primero. En nuestro caso, mi novio decidió extender su contrato hasta en dos oportunidades.

Para quedarse más tiempo llenamos formularios y esperamos ansiosos las respuestas. Finalmente él consiguió hacer el sign-off el mismo día que yo, por eso partimos juntos a casa el 31 de enero.

Otro requerimiento que presentamos fue una solicitud para ser enviados al mismo barco en nuestro siguiente crucero. La compañía rechazó un par de veces el pedido por considerarme nueva en la empresa. Ahora después de cuatro meses y una larga correspondencia, fue aprobado.

Nunca digas nunca.

Hace meses cuándo la gente me preguntaba si me quedaría para realizar un segundo contrato  en este empleo, yo me negaba rotundamente. Sin mentir, habré dicho nunca unas cientos de veces. Pero el destino nos presentó a mí y a Marko.

Aún no podemos creer lo rápido que pasaron los 8 meses y tres semanas. Ya estamos de vacaciones, reencontrándonos con los amigos y la familia.

Fui por la experiencia personal y he regresado con memorias y un corazón enamorado. Ya tengo fecha de retorno y el nombre del barco al que me han asignado, pero me reservaré todos los datos para un próximo post. Hasta la vista!!!

Vida de fotógrafo a bordo (II) El fotógrafo viajero

Air window
Vista del cielo de Sao Paulo.


Estoy finalizando el contrato, y me doy cuenta que en el diario no he publicado nada relacionado a los itinerarios de viaje de un fotógrafo de cruceros.

Viajar es una de las pocas ventajas que ofrece este empleo, es una manera de explorar brevemente algunos lugares. Digo brevemente porque como tripulante es difícil conocer el corazón de una ciudad por lo corto del tiempo libre.

Hasta ahora, he recorrido unas 16 ciudades, quizás algunas más que de momento estoy olvidando. Donde ven los puntos rojos son las ciudades e islas que conocí desde que renuncié a mi trabajo como comunity manager y empecé a “gitanear” cámara y maleta en mano.

Perú –> Brasil

Mi primera salida de Perú fue en 2013, a mediados de mayo. El ticket  “Lima- Fortaleza” me llevó al nordeste de Brasil. Por motivos de trabajo, fui enviada dos meses después a Recife.

Las vacaciones llegaron y partí a Natal, en el estado de Río Grande del Norte, a inicios de setiembre del 2013.

Después de una larga estancia de 6 meses en el nordeste, llegué por invitación de unos amigos al centro, Brasilia, la capital futurista de Sudamérica.

Moderna y ordenada, Brasilia es una ciudad a la que recuerdo con mucha cariño, pues viví tres meses junto a mi familia brasileña.

Finalmente, en febrero del 2014 retorné a Lima para una “breve” escala antes de partir a Estados Unidos. Resalto la palabra breve, pues esta parada no debía tomar más de 4  semanas antes de volar a Miami para unirme al crucero.


Perú –> Estados Unidos – Canadá – Caribe

No fue hasta quincena de mayo que logré llegar a Miami, conociendo amigos de Jamaica, China y Sudáfrica e improvisando el inglés aprendido en el colegio.

Image, la actual compañía para la que trabajo, me envió al Celebrity Summit el 17 de mayo, hace 8 meses. Desde ese día mi itinerario, es el itinerario del navío.

De mayo a la primera semana de setiembre estuvimos entre Nueva Jersey y las Islas Bermudas.

De setiembre a noviembre, cruceros de 14 días a los puertos de Bar Harbor, Sydney,  Charlotte Town (Prince Edward Islands), Halifax, Quebec, Saguenay y Portland.

Desde quincena de noviembre hasta ahora estamos entre San Juan (Puerto Rico) y las islas  caribeñas de San John, San Croix, Dominica, San Kitts y San Marteen.

Mis puertos favoritos han sido los canadienses: Free Wifi en la mayoría de los puertos, gente  simpática, frío rico, las montañas, los amaneceres, la arquitectura de las ciudades, las calles de Quebec y Halifax.

En cuanto al Caribe yo me quedo con Puerto Rico. Con más destinos para visitar y conocer, barrios como el viejo San Juan y una variada gastronomía. El parecido del viejo San Juan con algunos distritos de Lima como el Callao y Barranco es interesante.

Como mencioné anteriormente, el tiempo libre de un fotógrafo a bordo es muy limitado, así que todo dependerá del horario de trabajo, los ajustes de seguridad de cada puerto y del propio barco para poder salir y conocer.

De Los Andes a Los Balcanes
A pocos días de acabar el contrato, pienso que nunca pensé llegar hasta estos lares. Quizás porque mi mayor sueño siempre fue ir a Europa y conocer París o Barcelona, pero los caminos de la vida son bastante impredecibles…

Después de todo, llegaré al viejo continente en unos días. Y no será París ni Barcelona.

Como ustedes saben vivo enamorada del cine, especialmente del cine europeo y de extremo oriente. Algún día un amigo me llevó al pasaje 18 de Polvos Azules en el Centro de Lima y me  introdujo al mundo de Emir Kusturica.

Recuerdo con cariño muchas tardes y noches escuchando las bandas sonoras de “Underground”, “La vida es un milagro”, “Gato negro, Gato blanco”… descargando toda la música posible de Goran Bregovic e intentando pronunciar inútilmente las letras de algunas canciones.

De aquel entonces, han pasado unos 10 años cuando me empecé a interesar por la cultura balcánica y en especial por la historia de la ex-Yugoslavia.

Bien dicen que todos los caminos conducen a Roma, y todo ese afecto por los balcanes tiene ahora un sentido muy personal, un vínculo fuerte que me motivó a elegir Serbia como mi primer destino en Europa.

Serán 19 horas de vuelo con escalas en Amsterdam y París hasta llegar a Belgrado. Aún en el barco, Marko (mi novio) y yo ya estamos contando los días.

Life on board – “The new hire”

junio

Bienvenidos a la vida a bordo. Esta es mi primera experiencia como fotógrafa en altamar. Hoy cumplo cinco semanas trabajando en un crucero cuya ruta es NJ- Bermudas, en la costa este de los EE.UU.

Luego de una semana de entrenamientos (y paseos) en Miami (siete días intensos aprendiendo temas de ventas y algo de relaciones públicas), llegué a mi principal destino: Nueva Jersey.

Nueva Jersey es el punto de embarque de cada domingo (al menos durante esta temporada). Aquí estaba hace 5 semanas con mis maletas en la mano y completamente perdida entre miles de equipajes y bodegones portuarios.

¿Mis expectativas? Cero. Ya estaba de pie frente al inmenso barco, una especie de hotel de 12 pisos. Un monstruo de lata con ventanitas redondas, pasadizos laberínticos, luces ámbar, alfombras rojas…

De pronto, soy la nueva en este lugar. Mi mánager me recibe, corremos con el equipaje. Pasaporte por aquí y allá. La Visa, el contrato, los exámenes médicos…

El primer día me asignaron mi habitación y sin dejarme respirar ya estaba en pleno entrenamiento de recursos humanos. No entendía nada. Había mucha gente como yo, también nuevos, perdidos en este mundo paralelo que es muy parecido a una escuela preparatoria.

Los oficiales y capitanes son como los chicos populares de la escuela: guapísimos y pedantillos, tienen las mejores cabinas, asisten a las fiestas del crucero, son parte del staff del capitán, o sea lo más vip del barco.

El resto de la tripulación (“crew”) estamos divididos por el trabajo que desempeñamos. Los fotógrafos y artistas pertenecen a los llamados “staff”, tenemos ciertas comodidades y accesos dentro del barco.

Para seguir con la pirámide están los dealers del casino, los sommeliers y los chefs de los restaurantes vips… y la base de todo se sostiene en la inmensa mayoría que conforma el “crew”: limpieza, mantenimiento, servicios y los cocineros del “crew”…

Convivimos todos en un minimundo vertical que se rige por sus propias reglas. Faltar a una regla es ganar una “banana” (llamada de atención).

Pasan los primeros días y mis “bananas” empiezan a llegar. No logro acatar muchas reglas. Me perdí un trainee por quedarme dormida. No pasé mi primer examen de seguridad naval. Ya me ampayaron cogiendo una galleta del restaurante de huéspedes…

Ya perdí la cuenta de cuantos moretones llevo por causa de los “autopoles” y vitrinas que cargamos todos los días entre el piso -1 y el piso 4. Los equipajes con las luces que montamos para los 4 o 5 estudios de fotos, los backdrops (fondos) que sostenemos día a día, ya se me hacen más livianos por la costumbre.

Lloré los primeros 15 días. Mi primer reto era intentarme montar el foto-estudio sola en unos 45′ y sin ayuda. Imposible. Necesitas ayuda para colocar correctamente el sinfín sin golpear a nadie. Todos los fotoestudios que monta el equipo son en lugares públicos dentro del crucero. Es decir que el montaje se realiza mientras decenas de personas pasan junto a ti preguntando por el restaurante o el baño.

El alivio llegaba al finalizar las jornadas de foto a la medianoche. Como no tenemos día de descanso, todos los día son lunes y viernes para nosotros. Durante las primeras 3 semanas los fotógrafos nos reuníamos en la cabina que compartimos con Ljiliana, mi roomie de Serbia.

La vida después de la medianoche es el único momento para socializar, pues la jornada en el barco empieza desde las 4:00 a.m. para algunos. En el caso de los fotógrafos, usualmente comenzamos a partir de las 7:30 a.m.

Un día de la vida a bordo, equivale a 10 en la vida en tierra firme. La cantidad de tareas realizadas es incomparable. La vida es rápida, todo va como en un rally.

Aprendes a tomar el baño, cambiarte, plancharte el pelo y maquillarte en solo 40′. Comes casi siempre en 10′, alistas tus equipos en 5′ y si queda tiempo entre sesión y sesión, un café bien cargado en solo 5′.

 

“New Hire”

junio-3
Nuestra cabina: 1303

Corro como siempre. Aún perdida por los pasillos. No sé cómo llegar a la lavandería en el piso -1. No sé llegar a muchos lugares en este universo paralelo. Algunas noches bebo un vaso de vodka para intentar relajar.

LIL_9453
Lili y yo

Mi roomie, Ljiliana es como mi hermana, nos sentimos en casa estando juntas. Me fascina su acento serbio, intento aprender las frases que puedo entre risas casi siempre. Por las noches solemos bebemos una cerveza y conversar.

Eres la nueva y estás como en el ojo de la tormenta. Estoy casi segura que aquí el 60 por ciento son hombres, el 40 mujeres. Los altos rangos esta copados por hombres. Así que, no es raro que asfixie un poco el aire machista.

Eres la nueva y tienes que acostumbrarte rápido. Cuando todo esto abruma, necesitas amigos.

Aunque me cueste aceptarlo, ya me siento decepcionada. No todos son tus amigos. No todos pueden ni quieren. No tienes intimidad, ni espacio para conocer realmente a las personas…

Nostalgia… la hay. Mi familia y mis amigos queridos en Perú, México, Brasil, Colombia, Espana y Francia… con el ritmo cardíaco acelerado y la adrenalina parece que no extrañaras a nadie, cuando en realidad sientes su falta.

 

Bonus Track

Esta canción le pertenece al mejor momento en mi estadía en el barco “Song on the beach”(Arcade Fire). Cuando la escucho, veo una luz amarilla encendida, esta pequeña cama destendida y dos niños jugando. La cámara invade el espacio lentamente, se cuela del lado opuesto al de la lámpara. Entre los edredones blancos capta la miradas, la luz es tenue, cálida, no necesita filtros. Se murmuran promesas que nunca cumplirán. Se ríen, callan, se  observan nuevamente… infinitos besos en la espalda… todo comienza y acaba porque nada es realidad.

This song belong to one of the best moments of my onboard life: “Song on the beach”(Arcade Fire). When i listen this, i can see the yellow light, this little and desorded bed and two kids playing. The camera gets into the space slowly, it’s in the opposite side of the lamp. Between the white blankets, capture the lookings, the lights is soft and warm, it doesn’t need any filters. They whisper promises they’ll never fulfil. They laugh, keep silence, they look each other… lot of kisses in the back… everything starts and ends because nothings is real.