Explorando Viena

Realizamos una primera exploración por las calles de Viena y encontramos una ciudad inspiradora. Un lugar cosmopolita en el que conviven casi dos millones de personas. Museos, restaurantes, teatros y óperas para todos los gustos. Quien gusta del arte, tiene aquí una visita pendiente.
Por Sara Apaza*

Este artículo fue posteado originalmente en Pasatiempo.pe

En nuestros anteriores post, les habíamos comentado de nuestro paso por el Museo Albertina. Sin embargo, esta vez queríamos contarles de nuestra experiencia en la ciudad y, desde luego, darles algunos consejos por si se animan a venir a la capital austríaca.

 

Fotos: Marko Stojkovic & Sara Apaza.Fotos: Marko Stojkovic & Sara Apaza.

Preparando la llegada

Pasaportes vigentes y mapas. Foto: Sara Apaza.
Pasaportes vigentes y mapas. Foto: Sara Apaza.

Como se trata de un destino famoso, les sugerimos planificar el viaje con antelación. Sobre todo si quieren venir en la temporada de verano que se inicia a fines de mayo y acaba en setiembre. Los vuelos durante este periodo suelen costar unos 1300 dólares como mínimo, dependiendo de la aerolínea, las escalas y el asiento.

Si ya están en Europa, pero digamos en algún país relativamente cercano, como en mi caso, pues es mucho más económico. Un pasaje de ida y vuelta de Serbia – Austria, vía terrestre, cuesta unos 60 euros.

Además del ticket, otra cosa a la que hay que prestar atención es al hospedaje. Cuando se tiene tiempo, las ofertas son variadas. Hay hoteles económicos con muy buenas referencias en Tripadvisor cuyo precio base está en los 100 euros por noche.

Captura de Airbnb.

Para quienes buscan una opción diferente, tienen la website de Airbnb. A través de esta página pueden encontrar habitaciones o departamentos en renta solo para los días de vacaciones y que, dependiendo de su ubicación e infraestructura, pueden ser mucho más convenientes que un hotel.

 

 

Otro apunte que debo hacer es para quienes quieran contratar tours. Los hay en cantidad y todo depende del tiempo que tengan para conocer Viena. La novedad es que ahora están realizándose “Free walking Tours”, que son, como su nombre lo indica, tours gratuitos en los que los anfitriones caminan por el centro histórico y te llevan a los principales monumentos. El único costo de este tipo de recorridos son las propinas y las entradas a los museos o galerías.

Existen tarjetas que ofrecen descuentos en las entradas a las principales atracciones vienesas como Vienna Pass y Vienna Card. Ambos pases sirven para recibir rebajas en las tarifas de museos, parques y buses turísticos. La única diferencia es que con el Vienna Card también está incluído el transporte para el metro, bus o el tranvía. (Tengan en cuenta que si optan por estas tarjetas tienen un uso restringido por 48 o 72 horas.)

Una sugerencia antes de que cierren sus maletas. Impriman un par de mapas de Viena. Uno del centro de la ciudad y otro con las rutas del metro, les será de mucha utilidad.
Descubriendo una vieja, pero moderna ciudad

Atardecer en las calles de Viena. Fotos: Marko Stojkovic.
Atardecer en las calles de Viena. Fotos: Marko Stojkovic.

La capital de Austria está dividida en 23 distritos y la gente de aquí los llaman por número. Por ejemplo, nosotros estuvimos alojados en un piso del distrito 13, Hietzing. Si ven el mapa, pensarán que estábamos muy lejos del centro (vean las estaciones con puntos amarillos), pero, en realidad, estar cerca de la estación de un tranvía es una ventaja muy grande pues se llega al metro en cuestión de minutos.

De Hietzing a Innere Stadt.
De Hietzing a Innere Stadt.

Nuestro plan de los primeros días fue conocer el Innere Stadt o Centro Histórico, que es el distrito 1 de Viena y está rodeado por avenidas principales que forman una especie de anillo, Ring, (justamente los nombres de estas avenidas terminan en -ring, como para que nadie se pierda).

Vista de la entrada al Museo Albertina. Foto: Sara Apaza.
Vista de la entrada al Museo Albertina. Foto: Sara Apaza.

Es en este distrito que se ubica el Museo Albertina, que visitamos anteriormente, y en el que están la mayor parte de museos, galerías y casonas históricas, incluída la casa del padre del psicoanálisis, Sigmund Freud.

Para quienes se hospedan fuera del barrio 1, las estaciones Karlplatz, Stadtpark, Stephanplatz y Schwedenplatz son las ubicadas en distintos puntos del Ring y desde cualquiera de ellas se puede acceder por ejemplo, a la Ópera Estatal de Viena o al complejo Museums Quartier.

 

 

Pero, cuando se tiene tanto por conocer, ¿por dónde empezar? Todo depende de sus prioridades. Estoy más que segura que habrá gente que querrá darse una vuelta por la ópera y conocer la belleza de sus instalaciones ademas de poder disfrutar de un show.

Los amantes de la música que deseen hacer el recorrido a través de las salas de la Ópera Estatal pueden hacerlo por solo 8 euros, o si quisieran asistir a uno de los espectáculos pueden ver el tablón de precios aquí.

Por otro lado, tienen también el Museo de Historia del Arte (Kunsthistorisches Museum) y el Museums Quartier que es un complejo moderno que reúne al Leopold Museum, el Museo de Arte Moderno, el Museo de Arquitectura y el Zoom, un museo especialmente para niños.

Entre el Museums Quartier y la Ópera Estatal hallarán plazas y calles llenas de historia. Están los jardines del palacio de Hofburg y el parque Burggarten en donde permanecen las estatuas de Goethe y Mozart. Un poco más lejos, se encuentran el Parlamento y la Universidad de Viena.

Jardines del parque Burggarten. Foto: Sara Apaza.
Jardines del parque Burggarten. Foto: Sara Apaza.

Es asombroso ver cómo se ha mantenido la arquitectura de la ciudad, pese al tiempo. Estructuras neorrenacentistas, góticas y barrocas conviven con edificios modernos. No hay quiebre, si hay algo que sobra en el centro de Viena, es armonía.

Si son de los viajeros que aman los bosques y parques, aquí les recomiendo un par. Uno es el Prater Park, que es un parque de diversiones ubicado en el distrito 2, Leopoldstadt. Aquí el ingreso es libre. Solo pagas el ticket si es que quieres subir a alguno de los juegos. Algunos románticos visitan el Prater por la Ruedas de la Fortuna que ofrece cenas a la luz de las velas dentro de sus cabinas.

Es un lugar muy amplio con un paisaje muy lindo lleno de color y algodones de azúcar. Super familiar.

El segundo parque del que les quiero hablar es el Schönbrunn Park (distrito 13) y es una excelente opción para pasar un día completo, pues dentro de este parque hay varias atracciones como el Palacio Schönbrunn y el Tiergarten Schönbrunn, el zoológico más antiguo de Europa.

La entrada al parque es gratuita, pero si se desea visitar el palacio el precio estándar es de 14 euros y el costo del pase al zoológico es de unos 19 euros.

Les aconsejamos visitar el parque durante la tarde cuando el sol cae. El ambiente durante la hora dorada inmersos en el follaje es sumamente relajante.
Las estaciones “U-Bahn” (Metro)

El sistema de transporte de Viena es sumamente fácil de entender. En nuestro caso, como íbamos a permanecer más de una semana, adquirimos un ticket semanal que se puede comprar todos los días pero que solo es válido de lunes a lunes. Pagamos 16.50 euros por persona y viajamos unos 5 días en el metro, tranvía y bus, sin realizar ninguna carga adicional sino hasta el lunes siguiente que tuvimos que comprar un nuevo boleto.

En el metro. Foto: Sara Apaza.
En el metro. Foto: Sara Apaza.

Si alguna vez te subes a uno, te darás cuenta que no hay un control de los billetes, por lo que intuyo que confían mucho en que los pasajeros tengan sus boletos al día. En cualquier momento, puede subir un controlador con un chaleco fluorescente a pedirte el ticket y si está vencido, te dará una multa.

Para alguien que recién llega y nunca ha tomado un metro en su vida, como fue mi caso, pues te sientes como un pez fuera del agua. La gente se mueve de un lado a otro, todo va muy de prisa y no atinas si debes tomar el metro que está de tu lado o el que está cruzando la vía.

Un joven, que nos vio algo perdidos nos indicó la dirección correcta y poco después de eso nos dimos cuenta de que frente a nosotros había una línea anaranjada que indicaba hacia donde iba el metro, indicando la estación donde estabamos parados y las estaciones que recorrería luego.

Esas líneas son unas pegatinas que están en casi todas las estaciones e incluso en los interiores del metro puedes ver el mapa completo de las conexiones del “U-bahn” que puedes hacer para llegar a tu destino.

A decir verdad, los austríacos o al menos los vieneses nos resultaron simpáticos, a diferencia de las anécdotas que se encuentran en blogs y grupos de facebook en los que tienen fama de “gruñones”. En este primer viaje a Viena, conocimos gente muy buena onda que siempre fue muy receptiva.

Instántaneas de Viena. Fotos: Sara Apaza.
Instántaneas de Viena. Fotos: Sara Apaza.

Extrañaré Viena por el Metro, las calles, los parques, los mausoleos y esculturas que desnudos permanecen intactos pese al tiempo, mezclándose en una metrópoli cada vez más grande y mixta, llena de formas y colores, pasado y presente.

Compartiendo cultura. Biblioteca pública en las calles de Viena. Puedes dejar un libro que ya hayas leído o tomar alguno que desees leer. Foto: Sara Apaza.
Compartiendo cultura. Biblioteca pública en las calles de Viena. Puedes dejar un libro que ya hayas leído o tomar alguno que desees leer. Foto: Sara Apaza.

Bonus
-Para realizar este viaje no necesitamos de visa (en el caso de los peruanos). Solo fue suficiente el pasaporte. Eso sí, antes de viajar lean os requisitos que coloca el ministerio de RREE en su web o lean esta cartilla informativa.
– Si no hablan alemán no deben preocuparse, la mayoría entiende muy bien el inglés, al menos en los restaurantes y bares, se puede pedir una copa sin mayor problema.
– El chip telefonico para obtener sms, llamadas e internet cuesta 15 euros.

Pasatiempo realizará una segunda entrega para comentar la comida vienesa y rutas alternativas para conocer más sobre esta gran ciudad.

*Periodista y fotógrafa. Colaboradora de Pasatiempo.pe y bloggera en Diario Gitano. Comparte fotos en Instagram como @sara_apaza.

Moro no Brasil

fb

Llevo seis meses de aventura y cada día es más emocionante que el anterior.  A mi regreso de Goiás, se me ocurrió escribir sobre la aventura de viajar y fotografiar. Algunos amigos ya me preguntaron sobre cómo hago para continuar el viaje sin tener muchos ahorros o recibir salario fijo.

‘FLASHBACK’
En post anteriores (Leer: “Tres meses después”) conté que llegué a Brasil como fotógrafa. Tenía una maleta llena de sueños, mi equipo Canon y unos 400 dólares.

En enero de 2013 fui convocada por una empresa llamada Photoventura para integrar su equipo en Costa Rica.  Mi viaje fue programado para el día 22 de febrero a las 11 horas.

El día 21 de febrero y com la maleta lista, mis futuros jefes cancelaron el viaje por un visado que yo precisaba para viajar a Costa Rica. Me indicaron que debía tramitar la visa americana lo antes posible.

Mi cita en la embajada americana no tuvo éxito. Había tirado 162 dólares al tacho.

Sin trabajo y sin visa, decidí volver a casa. Estaba triste, pero tenía que hacer algo. Al día siguiente fui citada por la Revista Velaverde para ser la nueva gestora de contenidos digitales.

Aunque estaba contenta, la idea de migrar no salía de mi cabeza. Entonces apareció una convocatoria para fotógrafos vía Facebook de una empresa desconocida con sede en Portugal.

Conseguí ser aceptada por los directores de Pictures in Motion  y a fines de mayo renuncié a mi cargo en la revista para viajar a Fortaleza, ciudad ubicada en el estado de Ceará, al nordeste de Brasil.

PRIMERA ETAPA

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Aquí mientras estaba fotografiando en la Playa de Cumbuco (Ceará). Junio 2013.

Durante los dos primeros meses viví con dos colegas de Sao Paulo y mi trabajo era fotografiar a las familias que se hospedaban en el hotel. Ello me distanciaba un poco de la realidad cultural que me apetecía conocer, pero me ayudaba a ganar experiencia y contactos.

El sueldo como fotógrafa en este tipo de agencias depende de la cantidad de fotos vendidas y la cantidad de fotos vendidas depende de la cantidad de fotos capturadas y este número depende de una variable importante: CARISMA.

Quien tiene carisma logra ganarse a los clientes. Cuando lograba arrancarle una sonrisa a la gente, el trabajo se me hacía más leve y las horas pasaban má rápido.

El horario es matador. El fotógrafo de resorts tiene un horario que oscila entre las 9:00 a.m. hasta las 17:00 horas. (horario solar). Se descansa un día por semana y el sueldo no es fijo (en algunas empresas sí otorgan fijo) depende del volumen de las imágenes que logren ser vendidas. Normalmente el fotógrafo obtiene solo el 15% del total de sus ventas (esto en promedio. Hay empresas que solo pagan el 10%, otras que otorgan 20%).

Digamos que en un buen día, um fotógrafo logra hacer muchas fotos y en su carpeta al final del día quedan unas 250 fotos editadas (Yo solía tener um margen de 150 por la manana y otras 50 a 100 por la tarde).

En mi primer hotel, cada fotografía era vendida a 20 reales. Es decir unos 9 dólares.  En el segundo, el precio bajaba a 15 por cada.

MAL TIEMPO

La temporada de agosto y setiembre fue durísima. Había sido trasladada a Pernambuco y durante la primera semana mi equipo se mojó en la piscina, mi lap top sufrió un accidente, la batería de mi 60d se malogró y entre ontras cosas, estaba al borde de la locura.

Para setiembre mudé de empresa y conseguí un puesto como fotógrafa en Nossa Fotografía en el Hotel Marupiara. Mi jefe y amigo, Fede me prestó su Nikon D90 para poder continuar.

Adaptarme a Nikon fue cuestión de días. Empecé a trabajar con una lente 35 mm. que me permitía obtener mejores resultados en los retratos de las sesiones. Sobre todo para el atardecer, que en Porto de Galinhas ocurre entre las 3:30 y las 4:00 p.m.

Los ahorros terminaron por esfumarse y logré hacerme de un alquiler durante los meses de octubre y noviembre.

El porcentaje de las ventas esta vez era de 25%, sin embargo, el precio de mis fotografías bordeaban los 8 reales (poco menos de 4 dólares cada) en promedio.

Para quienes quieran saber el estimado de un alquiler de um departamento o casa em Porto de Galinhas, los precios en temporada alta van desde los 1000 reales (480 dólares) hasta los 3000 (o más).

MARACAÍPE
Me uní con un colega para compartir gastos. Douglas y yo lquilamos un pequeño departamento en Maracaípe, una playa cercana, por 600 reales (280 dólares). Era un espacio sencillo con dos cuartos y amoblado con cocina, refrigeradora y ventiladores.

La vida en Porto de Galinhas es muy cara. Tuvimos días en los que optabamos por reservar nuestros últimos reales para las emergencias y cenabamos sopas instantáneas o cualquier cosa que engañara el estómago.

A cambio tuvimos días llenos de sol y playa, noches de luna llena cantando sambas desconocidas o inventadas por nuestro amigo francés Gabriel. Solo un pandero y una botella de cachaça comenzaban la fiesta en casa.

2013-10-13-20-22-32
Denys y Douglas
2013-11-28-22-10-25
Toda la galera en casa!

GOLPES DE SUERTE

En medio del mal tiempo y las arduas jornadas, tuve la suerte de conocer a un fotógrafo com más anos de experiencia, un freelance de São Paulo que viaja por el mundo dedicado a la fotografía de resorts.

J y yo salimos durante algunas noches.  El día que nos despedimos, me dijo que yo precisaba aventurarme en la gran ciudad. Que debía dejar Porto e ir en busca del mundo.

J y yo!
J y yo!

Un día de tantos a fines de octubre. Uno cualquiera, abri mi bandeja de mensajes. Una de las familias que había fotografíado en el Hotel Marupiara estaba encantada com las fotografías que habíamos hecho. Como ellos sabían de mi ilusión por viajar, me propusieron acabar el book de la familia en Brasilia.

Entonces, acepté. La primera semana de diciembre dejé el calor de Maracaípe y las playas de Porto para llegar al espesor verde de Brasilia.

REFLEXIONES

Días antes de dejar Pernambuco, pude ver nuevamente el documental de Mika KaurismakiMoro no Brasil”. Reconocí Caruarú y Pernambuco. Aquella safona nordestina que suena dando vida al forró. Reconocí el Carnaval de Olinda. Las calles en las que bebí Axé, sudé y besé hasta el infinito.

Ahora, acabo de llegar de Goiás He empezado a deshacer la maleta.

Cuando estaba camino a Brasilia, miraba por la ventana del auto y me preguntaba cuál sería mi próximo destino.

Disparaba a los árboles, adivinando a dónde me puede llevar toda esta exploración… Porque es mi cámara la que me lleva a todos lados. Es ella mi pasaporte, mi visa y mi nave.

BONUS TRACK: Moro no Brasil -Farofa Carioca:

In a road movie (Episodio 1: Amanecer)

In a road movie

Llevamos días de paz en casa. Hoy estamos frente al mar y vemos nacer el sol. Son las 5:00 a.m. del 30 de octubre.

Denys, Douglas y yo nunca imaginamos estar en Pernambuco mirando el amanecer. Será que nuestras travesías comenzaron en lugares totalmente distintos y, de momento, hemos coincidido en un punto de los millones de puntos que conforman el universo.

Apenas llevamos 30 días de conocernos y ya compartimos la mesa, el trabajo, la fiesta. La tensión de los primeros días tras la mudanza ha desaparecido.

Hay una gallina y una flor amarillas pintadas en casa, recuerdos de una noche. Hay  botellas de cerveza, frutas, mandalas y una TV que rara vez encendemos.

Frente al mar, reímos acordándonos de las noches pasadas. Me cuentan, cosas que no logro recordar, gracias a las pingas de cachaça de 3 reales. Borré cassette.

Entre tantas memorias, el sol nace en medio de las nubes y la lluvia. Estamos listos para volver a casa.